Spanish English French Italian

Ruta

Samsung crea ambientes educativos del futuro en el presenteSi en algún momento tenemos la oportunidad de ver una fotografía de un salón de clases de hace un siglo, y la comparamos con el salón promedio de hoy en día, vemos que no ha cambiado mucho, algunos detalles se han modernizado, como la pizarra de tiza a la de marcadores, pero la disposición de las sillas y mesas, la ambientación y la relación profesor y alumnos, no ha tenido mayores variaciones.

Actualmente el mundo es inmediato y requiere que las personas estén dispuestas a enfrentar los cambios y desafíos con actitud, y se preparen para dar soluciones a problemas más allá de tener conocimientos específicos.

Diferentes áreas de conocimiento como la medicina, arquitectura o arte han sido modernizados con tecnología y han presentado cambios; sin embargo, en la educación, el principal motor de desarrollo, sus avances son poco visibles.

El alcance de la tecnología es sorprendente, un ejemplo claro es el de el teléfono que para llegar a 50 millones de usuarios le tomó 75 años desde su invención, lo que a Facebook le tomó dos años.

Los niños se enfrentan a grandes retos, ya que en un futuro tendrán que desempeñar trabajos que aún no existen, donde usarán tecnologías que aún no se han inventado y resolver problemas que aún desconocemos.

Por esta razón es que la marca de productos tecnológicos Samsung ha pensado en crear un aula educativa para el futuro desde ya.

Dicha aula implica enseñarles a aprender, donde la creatividad será una de las destrezas más valoradas por las empresas, y muchos de estos cambios serán direccionados o acompañados por la tecnología.

Como respuesta a estas necesidades, Samsung creó el programa Smart School, la primera aula digital de investigación en Latinoamérica para la apropiación de tabletas en la educación.

“Entre los cambios que debería tener el aula del futuro está que sea un espacio fuera de las cuatro paredes que normalmente conocemos. En este sentido, la tecnología juega un papel primordial, pues nos permite llevar el conocimiento a lugares inimaginados como la mitad del campo o poblaciones en la mitad de la selva”, comentó César Muñoz, gerente de Ciudadanía Corporativa de Samsung Electronics Colombia.

Los procesos educativos pueden mejorarse radicalmente con el uso de las tecnologías móviles y pueden generar nuevos espacios de cambio, oportunidades de aprendizaje, multiplicarse y amplificarse en el ámbito familiar, educativo y comunal.

Smart School: Herramientas tecnológicas educativas

Los Smart School son ambientes de aprendizaje dotados con tecnología, a través de los cuales se hacen investigaciones, en alianza con universidades, sobre la apropiación de tabletas para mejorar la educación pública. El objetivo es documentar el impacto que tiene la inclusión y buena apropiación de dispositivos móviles en el aula de clase, y los procesos de enseñanza-aprendizaje, así como generar modelos replicables que beneficien a todos los niños.

El esfuerzo se centra en diseñar programas contextualizados en la realidad de la educación

pública, y en el aporte que estos cambios tendrán a futuro.

En general, a través de la tecnología, los maestros están en mejores condiciones para atender los diferentes estilos de aprendizaje moderno para los estudiantes, tanto dentro como fuera de las aulas, y fomenta una mayor participación y colaboración de los estudiantes.

Los cambios que se han presentado en la dinámica de aprendizaje al incorporar el uso de la tecnología. son detalles importantes para destacar.

Cambios de metodología en el aula del futuro

Roles y dinámicas

Lo importante es que tanto niños como adultos disfruten del proceso de aprendizaje y estén todos en el mismo equipo cuando se trata de aprender. Los niños se convierten en maestros y los profesores en aprendices.

Los dispositivos tecnológicos usados de manera pedagógica en las aulas han cambiado la dinámica del salón tradicional, donde la enseñanza frontal, simultánea y homogénea es incompatible con esa nueva estructura y exige a los profesores el desarrollo de una metodología mucho más flexible, y hace más necesaria la atención individualizada de los alumnos.

Favorece la motivación

El aula del futuro adopta e incorpora las motivaciones de los niños (juego, curiosidad e investigación) en el proceso de aprendizaje para que se vuelva un desafío divertido.

Los niños acceden a mundos donde desean habitar a través de juegos, lugares con elementos curiosos, y objetos llamativos, ya que la tecnología abre puertas a lo desconocido, y los alumnos llegan a fascinarse con el conocimiento, y hacen lugar para el desarrollo de intereses de manera autónoma, a movilizar la creatividad y la capacidad de reinventar.

Promueve el aprendizaje colaborativo

En la sociedad actual, y del futuro, el trabajo en equipo es necesario. El aula del futuro con sólo la presencia de la tecnología invita a la colaboración e interacción. Cuando un niño encuentra un juego que le gusta, lo primero que hace es compartirlo con sus amigos, enseñarles a usarlo, o invitarlos a jugar.

El aula del futuro no debe estar limitada a un grupo de personas, debe ser un centro que permita que todos aprendan y accedan a las herramientas necesarias para contribuir al cambio social donde se involucren todos los actores y sea un proceso de aprendizaje completo.

Respeta los ritmos de aprendizaje individuales

Las tabletas son herramientas útiles para el procesamiento de información audiovisual, ya que permite devolver el video cuantas veces sea necesario hasta que el estudiante lo pueda comprender.

Permite explorar sin temor a equivocarse

La exploración de los trazos, el dibujo y la escritura, resultan muy atractivos para los niños porque les da la posibilidad de aprender jugando, de borrar y equivocarse sin restricción, hasta lograr lo que se desea. Así también aprender y reconocer otros aspectos como el reconocimiento de las formas, el color, las dimensiones, las proporciones, la escritura.

Aprendizaje móvil

El aprendizaje no pasa únicamente dentro de la infraestructura del salón, se aprende en cualquier lugar. El aprendizaje puede salir del salón, ser móvil y permanente.