Spanish English French Italian

Ruta

Mamá de estudiante asesinado Me robaron la ilusión de ver graduado a mi hijoLa ilusión que tenía una madre de ver a sus hijos crecer y convertirse en profesionales le fue arrebatada con seis disparos que acabaron con la vida de sus dos hijos y su sobrino el pasado miércoles por la mañana en el caserío Agua Sarca, del cantón Joyas de Girón, en Olocuilta.

Ana –cuya verdadero nombre ha sido protegido- relató que sus hijos Brandon M., de 17 años, Alfredo M., de 15, y su sobrino César C., de 15, salieron a las 6:00 de la mañana, como todos los días, a bañarse a un nacimiento de agua, ubicado dentro del mismo terreno donde vivían, cuando fueron asesinados.

A la par de los cuerpos de los muchachos se encontraron los cántaros con los que trasladaban el agua que usaban a diario en la casa y los casquillos de una pistola de 9 milímetros con la que se presume fueron asesinados, afirmó un agente policial.

Los policías descartaron que las víctimas fueran miembros de una pandilla, pero tienen información que los atacantes podrían ser pandilleros que delinquen en la zona de la colonia Montelimar, ubicada a un par de kilómetros del cantón.

“Me robaron la ilusión de ver a mi hijo graduado del bachillerato” afirmó la madre al referirse a Brandon, quien cursaba el último año de bachillerato general en el Centro Escolar Cantón Joyas de Girón.

“Él era muy dedicado a sus estudios, decía que quería ser maestro” recordó su madre entre lágrimas, mientras contemplaba los cuaderno que sus hijos habían dejado sobre la mesa.

La versión fue confirmada por una maestra del centro escolar que prefirió no ser identificada y quien aseguró que era un buen muchacho y que no se metía en problemas. “Los tres eran buenos estudiantes; no teníamos conocimiento que estuvieran involucrados a alguna pandilla”, expresó.

Por su parte, un compañero de estudios de Brandon dijo que los tres eran muy activos en la escuela y que les gustaba practicar deportes. “Eran bien tranquilos… les gustaba jugar fútbol, nunca los vimos en problemas”, afirmó el amigo.

Los tres jóvenes vivieron en la misma casa y se criaron como hermanos. “Ellos andaban juntos siempre y se cuidaban como hermanos, nunca se metían en problemas” afirmó la madre César.

Brandon era el mayor de los tres y sus aspiraciones por convertirse en un profesional lo llevaron a iniciar los trámites para ingresar a la Universidad de el Salvador, donde pretendía sacar una licenciatura en Pedagogía, lo cual servía de motivación para los otros dos quienes hacían planes para sus estudios a futuro.

Sin embargo 20 minutos fueron suficientes para que los sueños de tres jóvenes y de toda una familia se truncaran a manos de un grupo de desconocidas quienes les arrebataron la vida sin ninguna razón aparente.

Sin pistas

El homicidio deja más preguntas que respuestas y los investigadores se enfrentan a circunstancias muy particulares, ya que los jóvenes no tenían vínculos con las pandillas. De hecho el lugar es considerado sano por sus habitantes.

La Policía confirmó que los jóvenes no estaban fichados en la Corporación y agregaron que en la zona no se registra alta incidencia de violencia o alta presencia de grupos delictivos.

Información preliminar brindada por la PNC destaca que los atacantes podrían ser pandilleros de la MS que delinquen en la zona de Montelimar y que ya hay una investigación en curso.

Los familiares afirman que el lugar es tranquilo y que no tenían conocimiento de que tuvieran enemigos; sin aunque uno de los familiares reveló que en los últimos días los jóvenes comentaron que el lugar estaba peligroso, sin dar mayores detalles.

Pese a que los maestros afirman que eran unos estudiantes tranquilos, las clases del centro educativo fueron suspendidas el día del homicidio y los maestros indicaron a los estudiantes que era por prevención, ya que el lugar "está muy peligroso", informó la madre de unas estudiantes que se retiraron del centro.

Por su parte, el encargado del centro educativo se negó a dar información sobre el cierre de la escuela.